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Pieles grasas

La piel grasa puede darle un aspecto brillante a tu rostro y aumentar el tamaño visible de los poros. Este tipo de piel puede ser el resultado de una predisposición genética o de un desequilibrio hormonal. Esta condición puede agravarse por lavarse demasiado o utilizar productos de cuidado de la piel inapropiados.

Cuando hablamos de piel grasa, a menudo pensamos que se trata de un solo tipo de piel, caracterizado por el exceso de brillo y grasa. Sin embargo, la realidad es más compleja. La piel grasa no es un término unidimensional; en realidad, abarca varios tipos distintos, cada uno con sus propias características y necesidades de cuidado. Estos incluyen la piel grasa con exceso de lípidos, la piel grasa deshidratada (sí, aunque pueda parecerte contradictorio, la piel puede ser a la vez grasa y estar deshidratada) y la piel grasa con acné. Aunque todas estas pieles comparten la característica común de una producción elevada de sebo, sus diferencias radican en aspectos como la hidratación, la inflamación de las glándulas sebáceas y la ubicación del exceso de lípidos. Entender estas variaciones es clave para elegir los tratamientos y cuidados más adecuados para cada tipo específico de piel grasa. 

Este tipo de pieles exige restaurar el equilibrio de los aceites naturales de la piel. La gama de productos Dermaviduals® permite restaurar y desinflamar la piel, aportando los componentes específicos para conseguir una membrana de la piel sana y equilibrada, reduciendo así la producción de sebo. Dermaviduals permite individualizar el tratamiento, tratando siempre de estabilizar las glándulas sebáceas.

Rutina ideal para cuidar las pieles grasas:

Por las mañanas:

  1. Enjuaga tu piel suavemente solo con agua tibia.
  2. Aplica un tónico facial.
  3. Utiliza una crema humectante de alta calidad.

Antes de irte a dormir:

  1. Limpia la piel con gel limpiador refrescante
  2. Aplica una loción que restablezca el equilibrio natural de tu piel
  3. Utiliza una crema o gel con componentes antiinflamatorios y antimicrobianos

Este tratamiento es general para una piel grasa con exceso de lípidos, sin acné. En caso de piel grasa, con exceso de lípidos y con acné, estarán indicados otros productos:

Rutina matutina para piel grasa acneica:

  • Comienza tu día lavando tu rostro solo con agua tibia, para evitar la irritación.
  • Aplica un tónico equilibrante para preparar tu piel.
  • Utiliza un fluido ligero que ayude a controlar el sebo sin tapar los poros.

Rutina nocturna para piel grasa acneica:

  • Limpia la piel profundamente con un gel limpiador específico para retirar el exceso de grasa y células muertas que pueden obstruir los poros.
  • Continúa con una loción calmante y suavizante.
  • Aplica un concentrado con ingredientes activos enfocados en tratar áreas propensas al acné. La vitamina B, los liposomas de Zinc y los de lecitina están especialmente indicados para pieles grasas y acneicas.